Los dos solos salen enteros con cinco notas: la pentatónica de Re menor (Re · Fa · Sol · La · Do). La caja no cambia nunca. Lo único que cambia de un compás al otro es dónde conviene apoyarse, y eso es lo que va marcando el mástil.
Y hay un solo lugar en todo el tema donde la escala no alcanza: el compás de LA, en el solo 1. Ese acorde es mayor —su tercera es DO#— y la pentatónica tiene DO natural. Chocan. Ahí es donde entran las tríadas: la del LA te pone el DO# bajo los dedos, que es la nota que la escala no tiene. Eso es todo lo que hay que aprenderse de memoria.
La vuelta del tema y el estribillo. Es el único que tiene el compás de LA, que es donde la pentatónica sola no alcanza.
Un vamp de cuatro compases que se repite hasta el final. Acá no hay nada que esquivar: es para soltar la mano y hacer frases largas.
Los dos seguidos, como suena el tema: 52 compases de una tirada. Para cuando ya salen por separado y hay que tocarlo de punta a punta sin frenar.
La caja de Re menor sobre la grilla, con la nota en la que conviene apoyarse marcada compás a compás, y las que chocan en rojo.
Entrar → 2Tres notas por acorde, en las cuerdas 1-2-3 y después en las 2-3-4. La forma va cambiando sola compás a compás, siempre la más cercana a donde está la mano.
Entrar → 3Decile cuánto tiempo tenés y reparte las vueltas entre los dos solos, con cronómetro y salto automático de un ejercicio al siguiente.
Armar →